Concepto de residente y no-residente
 

Desde el punto de vista de los sujetos intervinientes en las operaciones de movimientos de capitales y transacciones económicas con el exterior, el aspecto fundamental es el de la residencia.

De esta manera, la propia normativa define los conceptos de residente y no residente de forma bastante cercana a la de la normativa fiscal en vigor. 

De esta forma, se considera “ residentes” a:

a) Las personas físicas que residan habitualmente en España, salvo el caso de diplomáticos extranjeros acreditados ante el Gobierno español y el personal extranjero que preste sus servicios en estas embajadas y consulados o en organizaciones internacionales en España.

b) Los diplomáticos españoles acreditados en el extranjero y el personal español que preste servicios en embajadas y consulados españoles o en organizaciones internacionales en el extranjero.

c) Las personas jurídicas con domicilio social en España.

d) Las sucursales y los establecimientos permanentes en territorio español de personas físicas o jurídicas residentes en el extranjero.

e) Otros que se determinen reglamentariamente en casos análogos.

Por su parte, tendrán la consideración de “no residentes”:

a) Las personas físicas que tengan su residencia habitual en territorio extranjero, salvo los diplomático españoles

b) Los diplomáticos extranjeros acreditados ante el Gobierno español y el personal extranjero que preste servicios en embajadas y consulados extranjeros o en organizaciones internacionales en España.

c) Las personas jurídicas con domicilio social en el extranjero.

d) Las sucursales y los establecimientos permanentes en el extranjero de personas físicas o jurídicas residentes en España.

e) Otros que se determinen reglamentariamente en casos análogos.

Por residencia habitual se entenderá lo establecido en la normativa fiscal.